miércoles, octubre 14, 2009

Hamburgesas intervencionistas (y libertarias)

Detesto a la compañía transnacional repartidora de compuestos que se hacen llamar comida de nombre Macdonalds.
Hasta que tuve diez años conmigo, el espectro de la comida rápida era conocido y seguro, carretas con salchipapas y hot dogs, hamburguesas que traian por razones desconocidas para mi, huevo y otros alimentos, fritos y probablemente de mala calidad pero honestos. Presentados en su funda barate de papel amarillo, con ingredientes quizas baratos pero sin fotos ni un book digno de modelo internacional para el cliente.

Teniamos también, solo, las delicias de la comida típica ecuatoriana, encebollado, caldo de salchicha, sanduche de chancho y otros que no recuerdo de seguro porque mis padres juzgaban aquellos platos antihigienicos y nunca me los llevaron a comprar.

Habia comida rápida, si, Pizza Hut y Burguer King pero los precios eran bastante elevados.

Al cumplir 11 años, el colegio y la religión católica me impusieron la primera comunión, creo en Dios pero no el Dios de ellos que vive en las Iglesias con rulos y vestidos de paños. Y eso que me gusta la magia.

No sabia nada, ni mucho. El mismo dia en que me dieron la hostia inauguraron el Macdonalds en Guayaquil. Como premio por la comunión (en la escuela yo creia que todo evento merecia recompensa) pedí que me lleven al nuevo establecimiento de los colores amarillos. El del payaso congelado. El de las fotos gigantes en las que se muestran platos que no venden capturados por fotografos profesionales. Platos pintados con tinturas especiales. Iluminados. Una mentira.

El martes recibi una clase de Marketing y nuevas formas de comunicación. Y yo que si sospecho que la comunicacion puede ser una enmascarada masiva mentira.

Le digo a la profesora que la publicidad es mentirosa, que en la caja de Macdonalds aparecen fotografías de jovenes deportistas . En la envoltura de la hamburguesa prefabricada, ese trozo que se dice comida y que a traves de estudios se ha descubierto no es mas que una obra de ingenio cientifico, un frankestein de la carne, el pan y la mayonesa, rebosada de azúcar, grasa y aditivos destinados a convertir a los consumidores NO COMENSALES en adictos.

Pero ella dice que todos sabemos que esa comida es mala.

Yo se que Macdonalds y el payaso idiota no son mas que la punta del intervencionismo cultural plagado de basura mental y alimenticia que los malditos de las corporaciones nos meten para arrinconar un poco al caldo de sachicha.

Y eso es imperdonable. Bush de seguro come hamburguesas. Y han de ser de Macdonalds, porque le concepto de Super size que descuida la salud del comensal también pueden llamarle ellos libertad o expansionismo.

7 comentarios:

OZNES dijo...

El mismo dia en que me dieron la hostia inauguraron el Macdonalds en Guayaquil

vez ya tienes otra cosa q vale la pena

Titus dijo...

Ahorita vengo comiéndome una "Chancrosa" (nombre dado en la ciudad a aquellas hamburguesas que llaman la atención por su festín de mezclas criollas entre los panecillos). El asunto con ir a un sitio o no es una cuestión de posibilidades, también. Si no tienes la plata, pues ni modo, no avanzas a pensar siquiera en convertirte en un adicto a McDonalds. Aquí siguen habiendo opciones baratas, que uno dice que son "genuinas", quizá justificadamente, pues ya le hemos puesto varios elementos extraños (no me suena a que en EE.UU. se vendan salchipapas).

El asunto de la comida rápida es ese: satisfacer un antojo de la manera más simple y veloz posible. Y pienso que ahí radica el encanto de McDonalds y similares; no es tanto el sabor o la fabricación, sino la demanda de productos cada vez más sencillos de adquirir y disfrutar. Quizá yo mismo me hubiera inventado McDonalds de ser posible (Aunque yo prefiero Wendy's :D).

¿Intervencionismo cultural? Pues acá se puede hacer algo así como "Tripas Express", o "Encebollados To Go", y si no han salido cadenas, quizá sí es porque asumimos que toda la idea de "producción en serie" y demás cuestiones industrialistas son sinónimo de pérdida de autenticidad en el producto. No creo que el mercado OBLIGUE a que se consuman sus ofertas, no acá al menos, la publicidad del deportista con la hamburguesa no le pega al Ecuatoriano de a pie, sino al aniñado que quiere "tratarse bien" (i.e. ser como los gringos).

¿Y qué onda con Bush? Ya pasó de moda.

Alicia Dadá y Asesina sin sueldo dijo...

Es decir que si no es coyuntural no lo lees? Hablar de Bush no es moda, forma parte de la galeria de intervencionismos norteamericanos con Kissinger en un lugar privilegiado de la lista, son visiones del mundo, personales que no pretendo que compartan los demas si no lo desean mas no considero que porque salio de los periodicos debe de ser olvidado cuando tantas intervenciones propicio en muchos lugares del mundo. Irak no es un paseo ni una guerra por la democracia, es la guerra del petroleo y la privatizacion del petroleo.

Obviamente no me referia a la gente "de a pie" sino a la clase media arribista y arribada que cada dia, observo, deja de lado sus costumbres para adquirir otras nocivas.
De todas formas gracias por darte el tiempo de leer.

Alicia Dadá y Asesina sin sueldo dijo...

Gracias oznes, cuando uno quiere ser critico con el sistema le sale lo literario de todas formas aunque mis criticas no complazcan a todos.

Titus dijo...

Vamos, Fernanda, un blog mismo es coyuntural por antonomasia.

Y, habla serio Polythene Pam, ¿no te gusta nada de comida rápida?

Automotive Engineering dijo...

yomno soy bautizado .. ademas Ray. A crock aka macdonalds. Me da cagadera.. Mucho sintentico.. Prefiero una hamburguesa de nelson.

david tu dors dijo...

ey... lirica oscura está en music city!!!!

gracias por el descubrimiento!!!