martes, noviembre 11, 2008

Una estructura de fósforos para vivir




Martin y su novia Nana. Nana era algo asi como una monja blasfema, pajera, con alas de cuervo y cara de Narcisa de Jesus, Corral y Chancleta, Hoz y Martillo, que vivía en la ciudad de caramelos llamada Quito, sección Norte. Un día cuando tenía 12 años me subí en el Trole y me quede muy asustada pues la gente pobre vivía en el sur y los otros en el norte. En mi ciudad, Guayaquil (el manso, como le quieras decir) no era asi. Todo estaba un poco mas mezclado y ni las pretensiones del mash alcalde pudieron desunir la realidad social en caldo de fusión con la que vivíamos sin intención alguna ya desde hace tiempo.
Mi ciudad era una cosa extraña. Hasta los 60 recibio la etiqueta de “Puerto libre clase A”, en la época colonial los españoles hacían casas, los indígenas las quemaban, las cosntruian de nuevo los godos y los indios con el paso del tiempo se cansaron del trajin y terminaron plegando el fuego. Por consiguiente quienes terminaron siendo sus descendientes mas directos se ganaron el genial destino de vender copias de algunas películas de Ingmar Bergman en la Bahia.
La Bahia no era Bahia Blanca sino una ciudad comercial que por algún tiempo se precio de anarquica, hasta que llego el Mash Alcalde. Antes, los comerciantes se agolpaban ahí, en el acto mas volitivo posible y sin ningún molesto estudio de mercado vendían lo que su criterio popular les decía era necesario.
Años después, se argumento que era necesario un estudio de mercado para el sector informal de la Bahia.
¿Y por que me dio pena y me tome el trabajo de registrarlo? Porque quienes realmente necesitaban el estudio de mercado eran los distinguidos y casi centenarios o jovencísimos centros educativos del país. Para que hubiera selección y todo ese tramite necesario. La cernidera pedagógica que tanto añorábamos, pero eso no paso nunca.
Por eso la bahía se lleno de quienes podrían haber sido, quizás, estudiantes universitarios que ahora recorren una ciudad, ciudadela no anarquica sino llena de reglas e imperativos del mercado.

Yes sir, you know that Ingmar Bergman movies are not the coolest to be selled in a globalized world. (Aunque nadie se entiende, como en El Silencio)




martes, noviembre 04, 2008

El perro de Pavlov en la Tv y un intento que hacemos

Desde la televisión no se puede ser subversivo. Ni siquiera denunciar una parte o algo parecido.


Actualmente los sueldos son bajos, el trabajo excesivo y el maltrato no se lo niegan a nadie. Resulta que la persona que revisa lo que yo escribo en mi lugar de trabajo es una total inepta que a duras penas si sabe redactar. Ella viene de la television, tiene un trasero inmenso, mucho maquillaje y pocas ideas. Largos cabellos, ideas cortas, ya saben lo que dicen.

La televisión (ecutoriana, la educativa no se salva por aca)no suele ser el lugar para reflexionar sino el sitio donde le dan el puesto a una productora bastante ignorante que no siendo mala persona esta bastante perdida y se escuda siempre para tener la razón, bajo el criterio de "La experiencia".


No he escrito durante meses porque a veces me siento agobiada por tantas cosas.




Pero ya terminará un poco . Se aligerará algo en dos semanas.
Sin embargo aqui no hay espacio para pensar sino para ponerse el maquillaje, la ropa de moda y todo aquel disfraz estupido que tanto cuesta y mueve el mundo.