
Para Patricia Franchinni II, por confianda y tonta, que tras la ruptura academica interpreto a Rosalind de "As you like it" y luego abandono su papel para entregarse al de Julieta. Me compadezco y por eso necesito la dedicatoria presente.
"El amor es eterno mientras dura" (¿Quien mas que Wilde iba a decir algo tan cierto?).
Miss Beatnik, asesina ocasional, tramposa conveniente aprende a vivir y sabe que ya le toca crecer aunque no lo desee.
Por eso cuando regresa de la asamblea vedada, donde se enfrenta a los personajes que la aterran sopesa los acontecimientos. Finalmente descubre que con la compañía amistosa apropiada todo obstáculo resulta agradable. El abanico es amplio y la contemplación de los malos ejemplares no oculta los valiosos.
Llega a la casa b+2, donde por dos días no existirán los adultos, suele pasar de cuando en cuando. Come pechuga de pollo con los dedos embarrando el teclado con aquel olor primario. Lo mezcla con el secundario proveniente del aroma ya perdido que alguna tipografía vieja lanza cuando se abre el diario de 1890.

Todo esta frío, derrumba el ascetismo, invita al desorden, riega vasos, manzanas semi mordidas, copas de vino blanco haciendo las veces de ceniceros. Colillas rompiéndose en la espuma y todo porque esta asustada.
Tiene miedo de su miedo. Ahora sabe que existe pero que podría perderlo. Encontró un zapato adecuado, pero cualquier día camina y fin de la historia. Su consciencia dictamina que ahora quiere estar enamorada y que el verbo en relación se deslizara en cada texto en cualquiera de sus manifestaciones.
Lee una historia escrita por el hombre que planeo su muerte en el mar y con libros a cuestas, sabe lo que dice, por que y para quien.
Otra vez aparece la explicación a sus temores. Ella y el hombre se encuentran en cada extremo del hilo, comparten tanto a través de la única forma de expresión posible para una cobarde, aterrorizada por el mundo que miss Beatnik comienza a mirar pavorosa como la cuerda podría caerse en cualquier momento. Inventa huracanes en silbidos, trata de anudar el extremo que le toca y se rompe la cabeza trastornada pensando en como le hará para mantener en el aire al único ser que ha creído amar realmente.

Critican la cuerda y la distancia desconociendo los temores y la hermosura de cada punta.
Las camas y el suelo de la casa 2b se le antojan inservibles. Si al menos el ya estuviese aquí podrían ovillarse juntos en ausencia de las autoridades.
Cruza la calle y ve como dos se besan, sin señas particulares de por medio. Los odia y quisiera desaparecerlos porque ella no lo tiene al lado para que piense que la falda negra le sienta y que la blusa marca aun más las clavículas.
Un auto esta a dos metros de atropellarla, meses antes le hubiese ordenado al pie descender más rápido. Hoy piensa que quizás en pocos días serán sus brazos los que le rodeen las costillas y no el silencio.
La noche ya no es buena compañera, este auto contemplación que la llevaba a sentir admiración enfermiza ha desaparecido, mutó en deseo.
Y todavía considera que es todo un desperdicio tener para ella sola la casa sin adultos. Quisiera saber que luego de escribir un rato, la cama tendría ocupado el otro espacio.
Que la noche ya no le acariciaría el cabello sino la mano del que sigue ausente. Ausente es la palabra o ¿inexistente?.